Para lo que me queda en el convento, me cago dentro

Frase de desengaño y desapego que dicen algunas personas para justificar una actuación suya perjudicial contra un sitio u organización con el que les queda poco tiempo de relacionarse, ya que consideran que las consecuencias de su acción no les afectarán. Ejemplos: "¿Que tengo que recoger los papeles un día antes de que me despidan. A la papelera que van, para lo que me queda en el convento, me cago dentro". // "Mi prima dijo que no iba a limpiar el coche de su jefa, que para lo que le quedaba en el convento, se cagaba dentro". // "—Hombre, Paco. No dejes eso ahí, que está feo". "—Bah, para lo que me queda en el convento, me cago dentro".